Untitled (Prairie Girls)
Brad Kahlhamer
Brad Kahlhamer
Untitled (Prairie Girls), 2007
Installation with 26 watercolor drawings on paper, two pen drawings on napkins, totem sticks, styrofoam deer head
Overall Dimensions: 273 x 339 cm
Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: Brad Kahlhamer. The Promenade Space, MCA Museum of Contemporary Art, Denver, USA, 2008
Photo: Courtesy of MCA Museum of Contemporary Art
Brad Kahlhamer
Untitled (Prairie Girls), 2007
Installation with 26 watercolor drawings on paper, two pen drawings on napkins, totem sticks, styrofoam deer head
Overall Dimensions: 273 x 339 cm
Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: Brad Kahlhamer. The Promenade Space, MCA Museum of Contemporary Art, Denver, USA, 2008
Photo: Courtesy of MCA Museum of Contemporary Art
- Fecha
- 2008
- Medio
- Installation with 26 watercolor drawings on paper, two pen drawings on napkins, totem sticks, styrofoam deer head
- Dimensión
- Ca. 273 x 339 x 50 cm
- Crédito
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
- Esta obra de arte forma parte de la donación y el préstamo a largo plazo de TBA21 al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Detalles
Criado en una familia adoptiva blanca en Arizona, el artista indígena americano Brad Kahlhamer se mudó en la década de 1990 a Nueva York, donde encontró su propia voz artística en la estimulante escena cultural del
Bowery. Su trayectoria personal —fue un niño adoptado, perteneciente a la denominada «generación robada» de niños indígenas— ejerció una fuerte influencia en su visión de América. Su obra, que mezcla referencias a las
tradiciones y cosmogonías indígenas con mitos y símbolos de las subculturas estadounidenses, traza un mundo poblado por espíritus, tótems y figuras de las «praderas», e incorpora elementos de las culturas queer del Bowery neoyorquino.
Sin título (Chicas de la pradera) es una colección de dibujos y acuarelas sobre papel dispuestos sobre el muro en forma de tablero comunitario. Junto a bocetos de chicas representadas como espíritus o strippers, encontramos
cráneos, animales y tótems en una colección de figuras que alude tanto a los antepasados indígenas de Kahlhamer como a su experiencia contemporánea. El paisaje híbrido condensado en en este trabajo revela el empeño del
artista por subrayar las diferencias y las identidades complejas sin renunciar a una comprensión discursiva de la representación cultural. Gracias a un concepto que denomina «el delincuente post-Smithsoniano», Kahlhamer
arroja una mirada crítica sobre los sistemas institucionales de conocimiento, en concreto, sobre el Smithsonian, el museo y centro de investigación nacional estadounidense ubicado en Washington D. C., con el objetivo de desmontar las clasificaciones rígidas y cuestionar la visión limitada de la cultura estadounidense que ofrecen dichas instituciones. Con su reinterpretación de relatos antiguos y nuevos, Kahlhamer aspira a reconstruir un conocimiento de la cultura estadounidense que sea colectivo e híbrido.