Staircase-V
Do Ho Suh
Do-Ho Suh
Staircase-V, 2008
Polyester, stainless steel tubes
345 x 268.5 x 76 cm (staircase)
Overall dimensions variable
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: Psycho Buildings – Artists take on Architecture, The Hayward, London, United Kingdom, 2008
Photo: Stephen White | Lehmann Maupin, New York
Do-Ho Suh
Staircase-V, 2008
Polyester, stainless steel tubes
345 x 268.5 x 76 cm (staircase)
Overall dimensions variable
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: Psycho Buildings – Artists take on Architecture, The Hayward, London, United Kingdom, 2008
Photo: Stephen White | Lehmann Maupin, New York
Do-Ho Suh
Staircase-V, 2008
Polyester, stainless steel tubes
345 x 268.5 x 76 cm (staircase)
Overall dimensions variable
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: Psycho Buildings – Artists take on Architecture, The Hayward, London, United Kingdom, 2008
Photo: Stephen White | Lehmann Maupin, New York
- Fecha
- 2008
- Medio
- Polyester, stainless steel tubes
- Dimensión
- 345 x 268.5 x 76 cm (staircase) Overall dimensions variable
- Crédito
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
- Esta obra de arte forma parte de la donación y el préstamo a largo plazo de TBA21 al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Detalles
Las instalaciones de Do Ho Suh reproducen al pie de la letra espacios reales pero niegan la materialidad sólida de “lo real”. Son pieles o sombras, imágenes espectrales que dan pie a representaciones ideales ya que que están entre el “aquí y ahora” y el “en otra parte y otro momento”, son espacios de desplazamiento, de incertidumbre. Hablan con elocuencia de la incertidumbre de dicho estado, en el que se entiende que la presencia se define a través de los procesos de experiencia, pero que también es un acto de recuerdo y “reconstrucción”.
Staircase-V / Escalera–V es una réplica 1:1 de la escalera en el departamento del artista en Nueva York. Elaborada en poliéster traslúcido de color rojo, la tela también mantiene detalles pequeños como tomacorrientes, interruptores de la luz, cables eléctricos y manijas de puertas. Sin embargo, a pesar de la fidelidad de esta representación de una escalera que no tiene nada fuera de lo común, los materiales de los que está hecha apuntan hacia el desplazamiento: Vemos la escalera, sabemos lo que es, pero no la podemos usar para subir ni tampoco sabemos adónde lleva. Los componentes textiles no están del todo tirantes, forman leves bolsas. Este detalle irónico y disfrutable revela una debilidad morfológica inherente a la materialidad de la fibra. Su color rojo brillante complementa y refuerza el carácter artificial de la obra, pero también implica atractivo visual y complejidades perceptuales. Aquí se hace más evidente que el interés del artista no es la reproducción de los recuerdos, o la ornamentación artesanal de superficies textiles, sino la producción de espacios.