Photoessay related to the “Prospecting Ocean” project
Armin Linke
Armin Linke
Photoessay related to the “Prospecting Ocean” project, 2016/2017
Series of 11 lambda prints
Three lambda prints: 150 x 200 x 4 cm (each), 157 x 206.6 x 4 cm (each
framed)
Eight lambda prints: 50 x 60 x 4 cm (each), 53 x 63 x 4 cm (each framed)
Commissioned and produced by TBA21—Academy
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: The Ecologies of Peace. Works from the TBA21 Collection, Centro de Creación Contemporánea de Andalucía C3A, Córdoba, Spain, 2024
Foto: Imagen Subliminal (Rocio Romero y Miguel de Guzmán)
- Fecha
- 2018
- Medio
- Series of 11 lambda prints
- Dimensión
- Three lambda prints: 150 x 200 x 4 cm (each), 157 x 206.6 x 4 cm (each framed) Eight lambda prints: 50 x 60 x 4 cm (each), 53 x 63 x 4 cm (each framed)
- Crédito
Commissioned and produced by TBA21—Academy
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection- Esta obra de arte forma parte de la donación y el préstamo a largo plazo de TBA21 al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Detalles
El suelo de las profundidades oceánicas es hoy objeto de exploración debido a sus ricas reservas de manganeso, nódulos polimetálicos, cortezas de cobalto, oro, cobre y elementos raros. El acelerado interés en explotar los recursos del lecho marino está motivado por el creciente aumento en los precios y la demanda de minerales, en medio de la denominada transición verde. La amenaza de la minería industrial llega cuando más conscientes somos de la fragilidad de la hidrosfera, que asegura la supervivencia de la Tierra gracias a sus funciones reguladoras y biodiversidad. Esto no preocupa únicamente a la mayoría de las comunidades indígenas directamente afectadas por la minería submarina, también a ecologistas, biólogos marinos y activistas que reclaman abiertamente la prohibición decisiva de la minería submarina comercial y una forma distinta de relacionarse con los océanos.
Prospecting Ocean, el extenso proyecto de investigación de Armin Linke, aborda la interrelación tecnocrática entre industria, ciencia, política y economía ante la nueva frontera del extractivismo oceánico en las profundidades del lecho marino. Con una sensibilidad de ensayista, Linke explora cuestiones como la legislación y la distribución y comercialización de las licencias de prospección; el patentado de enzimas recombinantes y ADN polimerasas; los procesos de trabajo en laboratorios y centros de investigación; la validación de los hallazgos científicos; el establecimiento de estándares éticos y las inquietudes de los movimientos activistas de resistencia surgidos para proteger las zonas marinas. El proyecto ilustra el modo en que las dinámicas asimétricas de poder orquestan el extractivismo oceánico y originan conflictos políticos que se expanden por mar y tierra. La minería submarina, impulsada por las economías libidinales del capitalismo extractivista y los intereses comerciales, es un auténtico casus belli con consecuencias impredecibles y potencialmente catastróficas, que subordinan los poderes soberanos a los intereses privados.
Cada una de las once fotografías expuestas aborda un ángulo distinto de las complejas realidades ligadas a la minería submarina. Por ejemplo: un gran expositor en la International Seabed Authority (ISA) en Kingston, Jamaica, con un nódulo de manganeso; la Sala de Asambleas principal de dicha institución; un congelador que conserva el archivo genómico de la bacteria Prochlorococcus en el Massachusetts Institute of Technology (MIT); otras instituciones de investigación marina; y protestas de comunidades afectadas, que se manifestaron contra un proyecto de minería submarina planeado (y después cancelado) en el mar de Bismarck, en la isla de Karkar en Papúa Nueva Guinea. Todas en conjunto conforman un caleidoscopio de instantáneas tras bambalinas, captadas por Linke durante su investigación para tratar de entender desde múltiples perspectivas las cuestiones y procesos implicados.
La humanidad afronta un punto de inflexión decisivo. Mientras la ISA negocia leyes relacionadas con la extracción de metales en zonas de los océanos consideradas patrimonio común de la humanidad, los científicos coinciden en que los daños causados a los ecosistemas circundantes, extremadamente frágiles, son impredecibles y potencialmente catastróficos. Todo ello es consecuencia de lo que Macarena Gómez-Barris ha identificado como «un sistema económico [extractivista] basado en el robo, los préstamos y los desplazamientos forzados, que reorganiza violentamente la vida social y la tierra, particularmente en territorios indígenas o afrodescendientes».
(Texto escrito por TBA21 y usado como cartela en la exposición "Ecologías de la Paz", C3A, Córdoba, 2024)